Empezar con experiencia

Con más de veinte años de experiencia profesional en el área de rehabilitación neurológica y la llegada de mi hija Chiara hace casi siete años, la vida me pone frente a un nuevo desafío: poner en marcha lo que siempre sentí como un anhelo: acompañar a las familias en el crecimiento de sus niños, creando un espacio con base en la necesidad de una mirada diferente y más abarcativa sobre los niños y sus familias.

En el transcurso de estos largos meses previos a la apertura, estamos nutriéndonos gracias a las experiencias muy enriquecedoras de pedagogos y profesionales de la salud comprometidos con nuestro proyecto, sensibilizados por esta nueva mirada sobre los cuidados anímicos especiales de nuestros niños.

Ya se conformó el primer grupo de maestras y grupo terapéutico y juntas comenzamos un intenso y continuo proceso de formación con grupos de estudio, participando de talleres, cursos y jornadas, el cual está sustentado en cada uno de los participantes del equipo, en años de trabajo en discapacidad (desde las distintas áreas terapéuticas) y con la convicción de buscar a través de una mirada diferente –que nosotras encontramos en la Pedagogía Waldorf- herramientas que mejoran la calidad de vida de nuestros niños y su entorno.

Estamos acunando cada aspecto necesario para que Fiorire nazca desde sus comienzos con toda la fuerza de todos aquellos que comparten nuestra mirada.

Lic. Karina Domínguez
Fonoaudióloga- Directora
Marzo 2014


Sobre Nuestro Nombre

Fiorire, en italiano “florecer”, tiene grandes significados para nuestro proyecto: desarrollar, crecer, prosperar, desplegar, potenciar, progresar, enriquecer, en fin, un florecer no sólo de nuestros niños y sus familias si no de todo el grupo humano que comparte nuestra mirada.